¿VOY O NO VOY A MI VIÑA?


¿VOY O NO VOY A MI VIÑA?

Foto : https://blogcatolicogotitasespirituales.blogspot.com/2020/09/rectificar-hoy-reflexion-del-evangelio.html

Un mes más, querida familia Rosarista. Un mes que se finaliza…un mes de tantas experiencias vividas, en donde la fe se ha puesto en juego y ha enriquecido nuestra vida y la vida de muchos Es importante el encuentro con personas que traen voces de esperanza, de optimismo y de buenos deseos para todos. Es algo que contagia al interior del corazón y que motiva en el acontecer de cada día, para asumir un camino de cambio, de transformación, de riesgo y de liderazgo cristiano.

Con el deseo de saludarlos y de alcanzar de ustedes la atención y escucha para la reflexión acostumbrada de los domingos, que es como un bálsamo que refresca la vida espiritual, me permito mostrar un hilo conductor que traen las lecturas del día de hoy. Jesús ha mostrado con claridad y radicalidad un rostro de Dios que es Padre bueno y misericordioso, que muestra su preferencia y cuidado por los enfermos, los pobres, pecadores y marginados un Dios que pone a las personas por encima de las normas y tradiciones, y cuyas entrañas conmueven ante los muchos abandonados como ovejas sin pastor, un Dios de vida y amor. El Evangelio de hoy, nos invita (como el del domingo anterior) a preguntarnos cuál es nuestra imagen o idea, o rostro de Dios. El real, el que se descubre detrás de nuestras opciones y acciones, ¿coincide con el que nos presentó Jesús?. Es importante mirar, qué énfasis o fuerza le ponemos a la oración del Credo, “Creo en un solo Dios Padre tiene poco valor si nuestra creencia no va acompañada de un determinado estilo de vida. Un solo Dios y Padre no puede estar muy contento con nuestras fronteras y divisiones. Pongámosle fin a todo lo que perturbe o dañe las buenas relaciones de amistad y la fraternidad; el compañerismo, buen trato y perdón entre hermanos, para que podamos decir, que en nuestra vida y en todo lo que hacemos, hay “coherencia”. De esta manera, seremos creíbles a nuestros hermanos – El Papa Francisco escribió para este día:
“La pandemia nos ha recordado cuán esencial es la corresponsabilidad y que sólo con la colaboración de todos incluso de las categorías a menudo subestimadas es posible encarar la crisis. Debemos motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y emitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad.

Finalizo con lo que Pablo en su carta les pide a los Filipenses y hoy nos lo pide a nosotros: No obréis por rivalidad ni por ostentación, no os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás, y dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. Las palabras y los hechos muestran fraternidad, respeto, solidaridad para con el hermano.

Nuestra Madre Santísima del Rosario, a quien estamos honrando con nuestra celebración eucarística y con todas las actividades preparadas para iniciar el mes de Octubre, nos cubra con la ternura de su manto maternal y podamos dar fin a este tiempo covid-19”.

Con especial afecto,

Sor Inés de Jesús Torres D.o.p.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Abrir chat
💬 ¿Necesitas ayuda?
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?